Domicilio virtual u oficina física: cómo decidir
Tres preguntas simples para saber si te basta con una dirección comercial o realmente necesitas un espacio.
¿Recibes clientes o mercadería?
Si recibes clientes con frecuencia, o guardas o despachas productos, una oficina o local físico probablemente te convenga más. Si trabajas a distancia, una dirección comercial suele ser suficiente.
¿Cuánto puedes comprometer al mes?
Una oficina suma arriendo, gastos comunes y servicios, además de la garantía y un contrato de mayor plazo. Un domicilio virtual se contrata por un plazo definido y tiene un costo fijo conocido.
¿Qué pide tu actividad?
Algunas actividades necesitan un lugar físico sí o sí. Revisa tu giro antes de decidir y, si tienes dudas, consúltalo con tu contador.
Esta guía entrega información general y no reemplaza la asesoría legal ni tributaria.